OBISPO MUNILLA: CUANDO LA MAJADERÍA SE HACE ESPIRITUALIDAD

El obispo  designado de San Sebastian José Ignacio Munilla no da una a derechas.

 Independientemente de todo el escándalo de su designación se ve que el cargo le viene grande para una diócesis con  tanta personalidad como la guipuzcoana.

. Vamos a pasar por alto aquellos pequeños detalles de sus   “ observaciones  de diferentes compañeros ( ¿para qué?)  del clero que dejo olvidado en un ordenador de Zumarraga.

Vamos a pasar por  alto que cuando era párroco de Zumarraga  iba prácticamente por libre y eso de la obediencia al Obispo le debía sonar, nunca mejor dicho , a música celestial.

Suelen decir que las comparaciones suelen ser odiosas pero  no salgo de mi asombro que una persona de su  preparación,   cuando se le pregunta por la catástrofe de Haití , y en lugar  de centrarse en organizar todo el apoyo  y solidaridad  posible salga por la tangente y responda con afirmaciones como:

“…existen males mayores que los que esos pobres de Haití estan sufriendo estos dias…¿no? ¿eh? Nosotros nos lamentamos mucho de los pobres de Haití, pero igual también deberiamos además de poner toda nuestra solidaridad en ayudar los pobres, nuestros medios económicos, etcetera, también deberiamos de llorar por nosotros, por nuestra pobre situación espiritual, por nuestra concepción materialista de vida, ¿no?. Quizás es un mal más grande el que nosotros estamos padeciendo que el que esos inocentes también estan sufriendo.”

Todavía no se me ha pasado el estupor, indignación ante tamaña majadería dicho por  un Obispo.

¿Que tiene que ver la comparación de nuestra situación espiritual con Haití?. ¿Cómo se compara un catástrofe con la supuesta pérdida de valores que interpreta que existe en Euskadi? . ¿ No será que la espiritualidad se vive más auténtica y fuera del control que a personas como él les gustaría mantener?

Es hora de ayudar, solidarizarse,  hacer algo. No se qué , pero al menos ofrecer dinero dentro de las posibilidades de cada uno y este Obispo nos sale con esta majadería.

Totalmente inhumano, fuera de la realidad. Impropia de una persona que se les supone adornada con virtudes como la caridad cristiana y apoyo al prójimo.

Y es que todavía no alcano a comprender qué  tiene que ver una cosa con la otra y no entiendo como una persona con su experiencia se puede meter en tamaño zarzal.

Confío en que retire esa horrorosa comparación que ha sacado a la palestra y dice bastante poco a favor del humanismo cristiano.

5 comentarios

  1. EL OBISPO DIJO ¡UNA GRAN VERDAD!

    Monseñor Munilla, en la entrevista que la periodista Gemma Nierga le hizo en el espacio La Mañana en la SER, dio en el clavo con sus declaraciones, y no tiene que rectificar nada señor Lehendakari del Gobierno Vasco, porque ha dicho absolutamente la verdad.-

    Visto la virulencia conque religiosos, políticos, escritores, periodistas, teólogos, y demás gentes, se rasgan las vestiduras (y hasta las entrañas), para condenar al obispo Munilla, algo “gordo” y “verdadero” ha debido decir; porque sería propio de gente “sinsorga” atacarle de esa manera si lo que ha dicho “no es verdad”, ya que, en ese supuesto, sería mas correcto advertirle de su error con argumentos de caridad cristiana (o no hacer “ni caso” a lo dicho, por… “estupidez”).-

    Pero no.- Munilla ha dicho ¡una gran verdad!, y eso, duele a los que se quieren erigir en pedestales de sabiduría para que la plebe los aplauda.-

    A los soberbios, les sale como un resorte lo de… ¡ha blasfemado!, ¡crucifiquémosle!, que es lo que en el fondo vienen a decir y querer todos los críticos del obispo.-

    El obispo Munilla ha dicho que: “es un mal más grande el que nosotros padecemos que el que esos inocentes sufren”, refiriéndose a la catástrofe de Haití, para hacernos comprender “la gravedad del mal del que nos habla”.- También ha dicho y escrito otras muchas cosas que ustedes no quieren escuchar ni leer, agarrándose a esa frase como clavo ardiendo para condenarle.-

    Son tan “monstruosos” los pensamientos de los que dicen que el obispo Munilla es insensible a los dolores que padecen sus semejantes en Haití, que no hacen otra cosa que “ratificar como verdaderas” las opiniones del obispo respecto a la “enfermedad espiritual de nuestra sociedad”.-

    ¿A ustedes les extraña los males de nuestra sociedad?: “niños que desaparecen”, “chicas jóvenes terriblemente asesinadas”, “violaciones con ensañamiento”, “mujeres acuchilladas por sus parejas”, “padres maltratados por sus hijos”, “profesores amenazados y despreciados por sus alumnos”, “policías encubridores de gravísimos delitos”, “financieros estafadores”, “empresarios que se quedan con lo ajeno”, “robos con violencia”, “divorcios que desorientan a los hijos”, “abortos de chicas adolescentes”, “juventud adoradora del alcohol y las drogas”, “terrorismo con extorsiones y muertes”, “bandas callejeras de matones”, “políticos corruptos”, “autoridades perversas”, “mafias de trata de blancas”, “jueces prevaricadores”, y… pueden seguir enumerando males hasta donde quieran.

    Con lo que la juventud percibe de nuestra sociedad a través de los medios de comunicación como “¡modelos de vida!”, no es extraño que después pasen todas esas cosas.- Y todavía pretenden quitar los crucifijos de las escuelas y colegios, que es querer quitar los mandatos que Jesucristo nos dio para enderezar nuestras conductas, para que seamos “hombres nuevos”, y no hay nadie que nos haga ver la “gran catástrofe” a la que nuestra sociedad se encamina.- El obispo Munilla sí lo hace: con sus escritos, con sus declaraciones, con las explicaciones del Catecismo de la Iglesia Católica.-

    Si la sal se desala… ¿quién la salará?.-

    Me encantaría que todos esos virulentos críticos del señor obispo de San Sebastián, religiosos y teólogos, me explicasen el Catecismo de la Iglesia Católica como lo hace el obispo Munilla.-

    De “los titulares” y “tergiversaciones” que se hacen en los periódicos y revistas, me extraña menos, porque viven de la noticia espectacular, “aunque sea mentira”.- No se si lo hacen queriendo ó sin querer, pero son muy hábiles en recortar frases ó pensamientos para que la noticia sea “espectacular”, “monstruosa” y “escandalosa” (como poner fotos ridículas del protagonista), para que vayamos corriendo al kiosco a comprar el periódico.-

    Un columnista que llama “tarugo” al señor obispo, también ha escrito: “Eso de comparar la delicada situación española con la horripilante catástrofe de Haití no es solo una mentecatez, sino una blasfemia”.- (aunque dice que puede estar emitiendo un juicio temerario al criticar a Monseñor).-

    Señor periodista, usted que escribe columnas que casi son “puro Evangelio”, ¿no le habrá traicionado también “ese pedestal” de tener que escribir a diario algo espectacular, sin pensar muy bien en lo que dice, para que compremos el periódico y le paguen a usted su sueldo?-

    Quiero pensar que al obispo Munilla, no le han, ó no han querido entenderle: por eso uno de los teólogos que quieren crucificarle por lo dicho en la entrevista, le recrimina y escribe: “Para una persona que cree en Dios, lo más sagrado es la vida humana”.-

    ¿No será… LA VIDA ETERNA… señor teólogo?, y por ende ¿la vida humana, que es “sagrada” para “los que creen” y para “los que no creen” en Dios? .-

    Quiero estar, en este caso, al lado del señor obispo de San Sebastián, Don José Ignacio Munilla Aguirre, porque ha dicho… ¡UNA GRAN VERDAD!-

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  2. Evidentemente respeto tu reflexión pero no la comparto. Sencillamente en aquel momento Munilla no debió realizar aquella tremenda comparación. Sé lo que quiso decir. Pero la comparación no fue la más feliz.
    Se equivocó y sencilalmente lo mejor hubiera sido reconcer su equivocación y pedir perdón.
    Es por eso que Munilla no dijo absolutamente nada.
    Para ganarse la vida eterna hay que primero pasar por la vida humana y pasarlo con coherencia y pratcicar aquello de ” amarás a tu prójimo como a tí mismo”.
    Ah, y no voy a decir que Munilal no estaría preocupado por la catástrofe de Haití . Lo que dije lo escribí y lo mantengo.

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  3. El obispo MUNILLA dijo VERDAD

    Visto la virulencia conque religiosos, políticos, escritores, periodistas, teólogos, y demás gentes, se rasgan las vestiduras para “condenar” al obispo Munilla por lo dicho en la entrevista del día 14-01-10 en la SER, algo “gordo” y “verdadero” ha debido decir.

    ¿A ustedes les extraña los males de nuestra sociedad?: niños que desaparecen, chicas jóvenes terriblemente asesinadas, violaciones, mujeres acuchilladas por sus parejas, padres maltratados por sus hijos, profesores amenazados y despreciados por sus alumnos, robos con ensañamiento, divorcios, abortos, terrorismo, políticos corruptos, jueces prevaricadores, policías encubridores de delitos, financieros estafadores, empresarios que se quedan con lo ajeno, y pueden seguir… y en las escuelas “pretenden quitar los mandatos evangélicos”, con la aberración de sustituirlos por… ¡leyes humanas!-

    Un columnista, al que admiro, ha escrito refiriéndose al obispo: Eso de comparar la delicada situación española con la horripilante catástrofe de Haití no es solo una mentecatez, sino una blasfemia.- (aunque, advierte, puede ser un juicio temerario).-

    Es monstruoso pensar que el obispo Munilla pretende comparar la catástrofe de Haití, con la delicada situación española “¡despreciando a todos esos inocentes!”- ¿No habrá querido advertirnos de que nuestra sociedad, actúa con conductas “más perniciosas” que las catástrofes de este mundo?-

    También un teólogo, por lo dicho, “le reprende” y escribe: Para una persona que cree en Dios, lo más sagrado es la vida humana.-

    No será… ¿LA VIDA ETERNA?… y por ende la vida humana: que es sagrada para los que “creen” y para los que “no creen” en Dios.-

    El obispo de San Sebastián, en dicha entrevista, dijo la verdad.-

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  4. Cousas veredes! Bat nator zurekin, Manu. Benetan gipuzkoarrek merezi ez duten apezpikua. Ni bere sor eta lor geratu nintzen deklarazioak entzun nituenean. Eliza katolikoa bide okerretik doa horrela. Goraintziak

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  5. Sr. Munilla:

    La Iglesia que usted representa, interpreta sus propios intereses de casta y los privilegios de las clases explotadoras, ante la radicalización de las masas oprimidas, viene a jugar su papel de clase, tratando de penetrar en los feligreses para impedir que éstos se rebelen, que aspira a perpetuarle en el marco de la servidumbre y de la resignación porque “existen males mayores que los que esos pobres de Haití están sufriendo estos días…”, condena la resignación de los pobres a las miserias que Dios les impone en la tierra para ganar el cielo.

    Un poquito de seriedad y de honradez, señor Obispo. No sea esquizofrénico, no se pase de listo, no juegue a la guerra, no obligue a comulgar con las ruedas de molino de la más flagrante e irresoluble contradicción a quienes no han estudiado para teólogos ni están por ello, preparados para dirimir cuestiones y contradicciones de alta filosofía. El cristianismo literalista está condenado por su propia esencia, y contenido, por su orientación o, más bien, desorientación, por la definición que la Iglesia le ha dado y los límites en los que lo ha ensartado, a ser siempre, ayer como hoy y como mañana, por los siglos de los siglos, (si los hubiere), una religión integrista.

    La absurda destrucción de nuestro acervo pagano es la mayor tragedia de la historia del mundo occidental. El misticismo pagano y la investigación científica se vieron desbancados por el autoritarismo dogmático. La Iglesia romana se valió de las amenazas y de la violencia para imponer su credo, y negó a muchas generaciones de seres humanos el derecho a pensar de forma independiente y a encontrar su camino personal hacia la salvación de su espíritu. La verdad es la realidad de las cosas. Cuando las conocemos como son en sí, alcanzamos la verdad de otra manera, caemos en la mentira. Déjese de manipulaciones Sr. Obispo pues usted es y será culpable del HECATOMBE DE LA IGLESIA CATOLICA EN EUSKADI, con sus discursos de político y letrado, cuando todos sabemos que anda mucho asno disfrazado.

    Es hora de razonar mas que nunca, es hora de dar la batalla a aquellos que abusan de nuestra fe, creo que una de las peleas fundamentales que nosotros los seres humanos tenemos que dar, es enfrentar todas las amenazas contra nuestra razón, contra nuestra capacidad de recuperar la condición de seres racionales que sepamos usar la razón, que sepamos defendernos con nuestra razón y que sepamos rechazar las manipulaciones, las fuerzas hegemónicas, utilizando, de entrada, nuestra razón. Si después hay que utilizar otras cosas también, pero por lo menos hay que empezar utilizando la razón.

    Hablo en nombre de los que callan sin usar la razón y como Mahatma Gandhi dijo: “Me gusta tu Cristo… No me gustan tus Cristianos. Tus cristianos son tan diferentes a tu Cristo”…..

    Un saludo.

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