Ayudar a estos chicos a pesar de ellos mismos-

Por: Patxi Agirre Arrizabalaga.Historiador

No cabe ninguna duda de que el llamado “Proceso de Burgos” de diciembre de 1970, que juzgó a 16 militantes de ETA,  marcó un gran punto de inflexión en un régimen franquista tambaleante y lastrado ya por profundas divisiones internas entre “aperturistas” y “reaccionarios”; tampoco ofrece mucha opción a la incertidumbre el afirmar que en aquel macro juicio, Euskadi Ta Askatasuna alcanzó  su cénit de popularidad y repercusión internacional, que contribuiría a su mitificación como vanguardia del antifranquismo en el Estado español y a su fortalecimiento interno cuantitativo que abriría la senda de una negra historia de dolor y muerte.

Se han escrito miles de páginas sobre este acontecimiento histórico del tardofranquismo, de su intención ejemplarizante para toda la oposición democrática y de su utilización maquiavélica para construir un “enemigo hiperbólico” frente al cual no existe otra vía que la perduración  de la dictadura. Pero pocas de ellas, muy pocas páginas, se han invertido en  ilustrar sobre la destacada participación del PNV en aquel contexto. A ello dedicaré las siguientes líneas.  

Cuando en el campo nacionalista vasco se tuvieron noticias del “Sumarísimo 31/69”, el Lehendakari Jesús María de Leizaola,  acompañado de su vicelehendakari Joseba Rezola, se desplazó a Roma donde, a través de sus contactos con la democracia cristiana del país trasalpino (DCI) y al hecho de que varios sacerdotes vascos formaban parte de la curia, dejó constancia de la grave situación ante medios vaticanos.

En aquellas reuniones, los dirigentes abertzales sentaron las bases para que dos de los miembros de ETA procesados, los clérigos Julen Kalzada y Jon Etxabe, renunciaran al privilegio del fuero eclesiástico (acordado por el Concordato entre España y la Santa Sede de 1953), por el cual los religiosos podían solicitar que el juicio fuera a puerta cerrada. Dicha renuncia fue acordada con altas instancias de la Iglesia vasca que públicamente manifestaron su opinión favorable a la misma. En noviembre de 1970, el obispo de San Sebastián monseñor Argaya y el administrador apostólico de Bilbao, monseñor Cirarda, hicieron leer en sus diócesis una homilía que, en lo referente al tema, rezaba así: “El proceso (…) iba a celebrarse a puerta cerrada por estar también encausados dos sacerdotes, ya que el concordato prohíbe toda publicidad en juicios contra clérigos. Tal disposición concordada resulta perjudicial para otros procesados seglares. Y, de acuerdo con nuestros dos sacerdotes directamente interesados, pedimos que la audiencia sea pública”.

Aunque el PNV no conocía entonces que los acusados, asesorados por su respectivos abogados (algunos de ellos de la órbita del nacionalismo histórico), iban a transformar su turno de defensa para poner en evidencia el carácter represivo del Estado dictatorial franquista, lo cierto es que la renuncia  pactada con Kalzada y Etxabe al privilegio concondatorio -renuncia que oficialmente tuvo que ser solicitada por la Conferencia Episcopal Española a la Secretaría de Estado del Vaticano- posibilitó que, dado el desarrollo del juicio y la amplia representación periodística allí presente (agencia TASS soviética, France Press etc.) el “Proceso de Burgos” tuvo una repercusión mediática mundial que, actuando a modo de boomerang, se volvió en contra de los iniciales objetivos de escarmiento al antifranquismo, previstos por el Caudillo.

En ese intentar amplificar lo máximo posible la importancia de la vista judicial, los entonces militantes clandestinos jeltzales Txomin Saratxaga y Jokin Insausti recorrieron una por una las casas familiares de los encausados con la misión de disponer de sus biografías y fotografías. Aquella información, y sobre todo aquella icónica fotografía en blanco y negro de los encartados, trasladada a la agencia de prensa gala France Press a través de Juan Manuel Idoyaga, recorrió el mundo.

El PNV consideró jurídicamente reprobable que a los imputados se les aplicara la Ley de Bandidaje y Terrorismo, que a partir del decreto de creación en 1963 del Tribunal de Orden Público y el asesinato a manos de ETA en 1968 del torturador de la Guardia Civil Melitón Manzanas, dio pie a que los delitos de “raíz política” pudieran ser juzgados (como fue el caso que nos ocupa) por tribunales militares. También estimo que  el juicio tenía un vicio de nulidad al negar a los abogados defensores el libre ejercicio de sus funciones. Para el nacionalismo vasco, aquel juicio, tal como expresa el catedrático Santiago De Pablo, “era un intento del franquismo para desterrar de la faz de la tierra el nombre del Pueblo Vasco”.

En aquel durísimo contexto, el nacionalismo vasco atemperó sus críticas históricas a la organización armada, ya que, como expresó Manuel Irujo a Victoria Kent, directora en aquel tiempo de la revista Ibérica y ex diputada radical socialista en Cortes, los procesados “nos representan a todos”; para el dirigente estellés, “había que ayudar a estos chicos a pesar de ellos mismos”.

Irujo, para quien el proceso tenía un paralelismo con el de Leningrado, (proceso seguido en 1970 en aquella ciudad contra nueve judíos acusados de actividades antisoviéticas), utilizó sus muchos contactos internacionales para lograr la libertad de los miembros de ETA.  En esa ardua labor, no dudó en enviar   una carta al Secretario General de la organización Amnistía Internacional, el activista británico pro- derechos humanos  Sr. Martin Ennais, donde tomando el hilo de la denuncia realizada por éste último en The Times acerca de las torturas israelíes contra detenidos árabes, le informaba del tormento sistemático que se aplicaba en las cárceles franquistas. “Son excepción aquellos a los que no fue aplicado el tormento”, le decía en un intento por poner el foco en la grave situación de los 16 encausados de Burgos. Para el ex Ministro de Justicia republicano, el juicio estaba  suponiendo una denuncia solemne de la aplicación de las torturas “como medio normal de obtener de los detenidos las confesiones interesadas…”.

 La noticia del secuestro a manos de ETA  del cónsul alemán en Donostia Eugen Beihl el 1 de diciembre (en vísperas del inicio del juicio y como elemento de presión frente al mismo), llevó al PNV a realizar innumerables gestiones para lograr la liberación del diplomático germano. El mismo Manuel Irujo contactó con Federico Krutwig, ideólogo de ETA y miembro entonces del Biltzar Ttipia de esta organización, para conseguir la liberación de Beihl. Los nacionalistas entendían como una dificultad añadida aquella acción armada, más aún, teniendo en cuenta como se estaban desarrollando los acontecimientos en la sala de vistas: “El mundo entero,-señalaba Irujo- desde el Santo Padre hasta los grupos de extrema izquierda, se ha conmovido ante el espectáculo de Burgos. Ni una sola voz se ha elevado en toda la redondez de la tierra, fuera de España, para solidarizarse con los oficiales que, tocados de sable – que, a veces, empuñaron- cubrían el estrado del Consejo de Guerra…”. En el pronóstico de los jeltzales, el secuestro sólo servía para acrecentar las posibilidades de materializarse las penas de muerte solicitadas para Izko, Uriarte, Onaindia, Gorostidi, Dorronsoro y Larena.

Finalmente, el cónsul fue liberado el día de Navidad y el 30 de diciembre el Consejo de Ministros franquista, ante la enorme presión internacional, comunicó la conmutación de las penas de muerte para “los seis de Burgos”.

Para el ya fallecido Txomin Saratxaga (Goian bego), gracias a las gestiones del PNV que posibilitaron que el juicio fuera en formato de audiencia pública, “los seis salvaron su vida”.

 

¿Una instalación, con embarcadero, junto al Guggenheim?

¿Una instalación, con embarcadero, junto al Guggenheim?

                                                             Tomás Uribeetxebarria

La transformación de Bilbao, tan admirada y aclamada por propios y extraños, es ya un hecho. La zona principal del impresionante cambio ha sido sin duda Abandoibarra, y el cambio, en cierta forma, puede darse por concluido. Sin embargo, parece que quedan espacios que, por lo visto, son objeto de deseo de inversores locales o internacionales y que, de no remediarlo con una política urbanística acorde con criterios estéticos y pensando en el servicio y bienestar ciudadanos, me temo se produzcan en ese espacio intervenciones desfavorables y difíciles de aceptar.

En el presente caso quiero referirme a un proyecto que hay de instalar “un restaurante mirador con embarcadero” a pocos metros del Guggenheim, en pleno paseo de Uribitarte y Abandoibarra. Según vi la infografía que acompañaba a la información, no me lo podía creer. No entendía que se pudiera siquiera pensar en construir, o instalar, tanto da, nada tan cerca del Guggenheim. El entorno inmediato del Museo Guggenheim Bilbao debe considerarse de respeto absoluto. Es ámbito propio del Museo, el que corresponde a su renombre y alta categoría artístico-monumental. Un espacio en el que nada debe construirse, ni ahora ni más adelante; y que debiera abarcar, como parece bastante lógico, desde el Puente Zubizuri por un lado, hasta la Pasarela del Padre Arrupe por el otro. Espacio despejado de cualquier elemento que pudiera chocar con la obra de Frank O. Gehry o entorpecer su contemplación. Por eso, resulta francamente desconcertante que se proyecte una instalación enfrente mismo del Guggenheim, a poca distancia de la Torre del Museo, una construcción a ras de tierra, con un voladizo que cruzará la zona verde y el paseo, sobresaliendo más allá del borde de la Ría. E invadirá, dicho sea de paso, el paseo peatonal más transitado y apreciado de Bilbao, paseo que, por lo demás, debe considerarse de derecho adquirido de los bilbaínos.

El Guggenheim Bilbao es una obra única, extraordinaria y de fascinante belleza, obra que establece un hito arquitectónico en el paso del segundo milenio al tercero y goza de reconocimiento universal. Son razones suficientes para  disuadir a los responsables de llevar adelante la idea de colocar una “Instalación” tan próxima a nuestro museo, de eco internacional siempre creciente desde hace veinte años. Sería una grave equivocación, y resultaría chocante con la imagen culta que Bilbao siempre ha ofrecido. Y que lo sea precisamente cuando estamos celebrando su vigésimo aniversario, una ironía dolorosa.

Pasando a otros aspectos, en ningún caso secundarios, la instalación que se proyecta se interpondrá a la vista de las y los visitantes que llegan desde el puente del Ayuntamiento y desde Zubizuri y por el Paseo del Campo Volantin. Y estorbará, claro está, a los infinitos disparos de sus cámaras, que toparán, siempre en primer plano, con una obra a ras de tierra, que rompe con sus ilusiones artísticas y las preciosas perspectivas que van descubriendo a medida que se aproximan al Museo. “¿Qué es eso?” se preguntarán;  “¿A quién se le ha ocurrido plantarlo precisamente ahí?”.

Por otra parte, ¿cómo se puede invocar la “dinamización” de esa zona si se está hablando de la de mayor tránsito de miles de bilbaínos y de visitantes a todas horas y todos los días del año? ¿Y, cómo, además, si lo que se va a hacer es instalar transversalmente un estorbo manifiesto que generará múltiples problemas a tantas actividades que se organizan casi todos los fines de semana, multitudinarias muchas veces, que vienen tanto de un lado como del otro?

Pienso que sería una buena idea que fuera el propio promotor del proyecto quien lo retirara. Sería un gesto hermoso. Si eso no sucediera, será el Consistorio bilbaíno el que deba aprobarlo o denegar la aprobación. El Consistorio, que también es máxima representación de Bilbao y de los bilbaínos. Y el Ayuntamiento es, incluso, miembro del propio Museo. Si se aprobara, quedará como testimonio de una intervención equivocada, y lo digo con el mayor respeto a la voluntad e intencionalidad del proyecto en cuanto tal

Finalmente, el Ayuntamiento, según los medios de comunicación, está interesado en potenciar el valor del cauce de la ría para generar actividad económica, y las solicitudes de nuevos proyectos para ubicarlos en la margen izquierda parece que son numerosas. Está bien el propósito y quizá otorgue valor añadido a lo ya existente. No obstante, confío en que se tendrá presente que el conjunto que va desde el Puente del Ayuntamiento al Palacio Euskalduna, con su paseo y sus espacios verdes, conforma un todo monumental y natural unitario, muy estimado por los bilbaínos y admirado por los visitantes. Y, en cualquier caso, es obligado respetar los paseos peatonales y no tender a abigarrar y restar confortabilidad a la zona más transitada por los bilbaínos como zona de paseo y asueto.

 

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DEIA:El restaurante sobre la ría deberá modificar su diseño para ser aprobado

UN ACUERDO Y UNA IDEA DESDE ESCOCIA

 Interesantes reflexiones planteadas por Aitor Uriarte sobre el pacto firmado entre el EAJ-PNV y el PP para el para la aprobación de los presupuestos generales del estado 

 

UN ACUERDO Y UNA IDEA DESDE ESCOCIA

Ayer se alcanzó un acuerdo para el presupuesto de un año, remarco esto al ser el periodo para el que valen los votos de los cinco diputados del PNV en el congreso, lo que no significa que este acuerdo cierre la acción política del resto de las materias que se tramiten en el congreso en esta legislatura y siguientes. Oiremos las trompetas de los que niegan la acción, pero no los resultados del acuerdo, se justificarán como puedan y desgraciadamente coincidirán nuestros adversarios en Euzkadi y en España, ¿nos debe importar?, no lo creo, ladran luego cabalga y con estos actos demuestran su incapacidad de hacer política sin saber salirse de sus acotados por intentar mantener su imagen y no apostar en lo de negociar.

La situación judicial del PP, es del PP, la cual resolverá en los tribunales y por suerte los casos están abiertos, si se presenta la situación de pedir responsabilidades políticas, que se haga, pero la situación de la oposición que si puede cambiar las cosas deberá ponerse en orden. Quien niegue que la situación de la oposición en Madrid es como la de un circo sin leones, está completamente ciego. Tenemos al PSOE en sus primarias, sin capacidad de maniobra. Podemos esta con su tramabus preparando elecciones y presentando mociones antes de negociar con los otros con los que hacer sumas. Ciudadanos, ahora está frotándose las manos al ver encuestas que le dan el zarpazo al PP en muchos lugares. Por lo tanto, no hay mimbres para hacer esa moción de la que tanto hablan en los medios, si no se quiere ver que están en otra cosa no es cosa nuestra y nosotros con cinco no podemos debemos resolver sin que otros se mojen, EAJ-PNV se dedica al trabajo que solo nos dejan en momentos de debilidad y las utilizamos.

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“!HEMOS PUESTO EN CIRCULACIÓN UN DEBATE QUE LE INTERESA A LA SOCIEDAD Y NO A LA POLÍTICA ESPECTÁCULO” Por Iñaki Anasagasti

Iñaki AInteresante reflexión de Iñaki Anasagasti sobre el tema de la pensiones.

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“HEMOS PUESTO EN CIRCULACIÓN UN DEBATE QUE LE INTERESA A LA SOCIEDAD Y NO A LA POLÍTICA ESPECTÁCULO” Por Iñaki Anasagasti

De Atutxa a Mas, pasando por Ibarretxe: historia de un veto

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De Atutxa a Mas, pasando por Ibarretxe: historia de un veto

MENSAJES ELECTORALES DESDE QUEBEC

Fabio Gonzalez ha  elaborado una interesante reflexión sobre las elecciones celebradas en Canadá el día 19 de Octubre.

Por su actualidad y por su proximidad con las elecciones generales de 20 de D,  Fabio Gonzalez  efectúa un recorrido de los resultados obtenidos  por diferentes formaciones canadienses   , deteniéndose muy especialmente en aquellas formaciones que trabajan por la independencia de  QUEBEC.

Creo que  es una aportación interesante que  quizá nos pueda aportar interesantes puntos de vista para el caso vasco.

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Mensajes electorales desde Québec por Fabio Gonzalez


 
El lunes 19 de octubre se realizaron elecciones federales en Canadá. Tras ser relegados a la tercera posición en 2011 y fuera del poder desde 2006, los liberales han ganado con una sorprendente mayoría absoluta en el parlamento de Ottawa.

El partido conservador y su candidato, el ya ex Primer Ministro Stephen Harper, han caído a la segunda posición. Por su lado, el socialdemócrata NDP, que dio la campanada en 2011 tras alzarse con la segunda posición a pesar de defender unos planteamientos mucho más a la izquierda de los estándares norteamericanos, no ha cumplido con las expectativas que en septiembre le situaban como ganador y retrocede a un decente pero insuficiente tercer puesto.

El nacionalista Bloc Québécois, que en 2011 pasó de 49 diputados a 4, ha remontado hasta los 10, aunque bajando en porcentaje de voto y sin obtener escaño para su decano líder, Gilles Duceppe, que poco después de los comicios presentó su dimisión para favorecer un cambio generacional.

Precisamente es en Québec, territorio referente para los movimientos nacionalistas contemporáneos, dónde encontramos las claves del desenlace de estas elecciones. Sigue leyendo

Una ley orgánica con “ensoñación independentista” por KOLDO SAN SEBASTIAN

Una ley orgánica con “ensoñación independentista”

foto miaKoldo San Sebastián

 La demanda del Gobierno vasco para que se cumpla en su integridad en Estatuto de Autonomía “de Gernika” (ley orgánica 3/1979) ha dado lugar a una catarata de reacciones contrarias por parte del “bloque unionista” (PSOE, PP y UPyD) que no dejan llamar la atención. A veces pienso que habría que explicar en las instituciones de la Unión Europea cuál esta la situación del autogobierno vasco y de los incumplimientos que le afectan y que generan tensiones que acaban como acaban (por ejemplo, en Cataluña).

La gestión del régimen económico no es una “ensoñación independentista” (que diría Carlos Urquijo), si no un derecho recogido en el Artículo 18.2.b del Estatuto de Gernika:En materia de Seguridad Social, corresponderá al País Vasco la gestión del régimen económico de la Seguridad Social. Lo menos que se puede exigir a los señores Urquijo y de Andrés es que se sepan estas cosas.

De Andrés habla de un déficit en el gasto de la Seguridad  Social en la Comunidad Autónoma del País Vasco de 1.753 millones (me imagino que anuales) con lo que el ejercicio de nuestro derecho “acarrearía la ruina para Euzkadi”. ¿Cómo ha calculado esa cifra?. Hay cosas un poco raras. ¿Cómo se explica que el déficit de la Seguridad Social española haya sido en 2014 de 3.426,91 millones y que, de esta cantidad, 1.753 correspondan a la CAPV?. Y eso que, según la Encuesta de Población Activa EPA), la tasa de paro vasca estaba 10 puntos por debajo de la media española. Yo soy de letras, pero, algo huele a podrido en Dinamarca.

La señora Mendia, secretaria general del PSE-PSOE-EE, habla de “cuentas de la vieja” cuando da su opinión sobre las declaraciones de Josu Erkoreka en torno al cumplimiento de ese ley orgánica. Hagamos “cuentas de la vieja”: el “gobierno del cambio” PSOE apoyado por el PP,  heredó una deuda de 1007 millones y la multiplicó por siete. Es decir, que se podría enjuagar el déficit de la Seguridad Social vasca durante cuatro o cinco años. También ha hablado Maneiro, pero, ¿qué va a decir?.

Pero, aceptemos que la mitad del déficit de la Seguridad Social española se genere en la Comunidad Autónoma Vasca (que es mucho aceptar), dado que la ley le concede en exclusiva la gestión del régimen económico y gracias al sistema de Concierto, se puede introducir tipos impositivos que cubran ese déficit e incluso las necesidades financieras de los dependientes sociales. Un amigo mío economista me decía que, gravando combustibles fósiles, tabaco, determinadas bebidas alcohólicas, el lujo y el juego entre 10 y 75 céntimos de euro se podrían recaudar unos 5.700 millones de euros anuales. Una cifra que hay que tomar con reparo, pero que tiene la misma validez que la del señor De Andrés.

Y aquí no se cuenta con que, en los próximos cinco años, la cifra de desempleo podría bajar de las dos cifras con lo que, seguramente, habría más gente contribuyendo al sistema de pensiones. ¿Y qué decir si, como sugiere “Abc”, se instaura un sistema de pensiones a la sueca.

Por otro lado, la ciudadanía española en general debería estar encantada de no tenar que estar todo el día pagando el “déficit” vasco. No dicen De Andrés, ni Mendía, ni Urquijo, ni Maneiro… que el vasco, desde siempre, ha cotizado más  y durante mucho más tiempo. Dato este que no es baladí. La media de cotización(sumando bases y tiempo) de un trabajador vasco casi triplica la media española.

Al final lo único que se pide es que se cumpla la ley, y cuando alguien lo exige y no es el señor Urquijo, está “poniendo en peligro las pensiones” en medio de la “ensoñación independentista”. Lo que deberían hacer los señores De Andrés, Urquijo, Maneiro o la señora Mendia es cumplir con el Estatuto (y respetarlo).

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